Fernando Hernández

Iguala

El gobierno municipal del priista Raúl Tovar Tavera ha retenido sin justificación hasta por más de tres meses el salario de los 150 elementos que integran la Policía Auxiliar municipal quienes también han estado reclamando el pago de su aguinaldo.
Ayer fue otro día más en el que el Ayuntamiento no pagó la segunda parte del aguinaldo a sus aproximadamente mil 800 trabajadores, a pesar de que antes de que concluyera el año pasado el gobierno del estado adelantó 10 millones de pesos a la administración municipal para que cumpliera con las prestaciones de diciembre.
Un grupo de policías auxiliares hacía guardia a unos metros de la oficina del alcalde. La mayoría de ellos son hombres de edad avanzada, salvo algunos jóvenes y en menor cantidad un par de mujeres. Ellos y ellas se distinguen de sus pares: los elementos de la Policía Municipal, porque su uniforme consta de una playera tipo polo azul cielo, y un pantalón con bolsas de cargo azul marino –el mismo desde hace dos años-.
Uno de ellos concedió una entrevista a algunos reporteros, pero no quiso dar su nombre por temor a represalias, como lo ha venido haciendo la mayoría de los trabajadores del Ayuntamiento a los que no se les ha  pagado la segunda parte de su aguinaldo.
Visiblemente molesto  explicó la situación en la que se encuentran: “nosotros le estamos entregando al Ayuntamiento alrededor de 2 millones de pesos al año. Nuestro sueldo no nos lo paga el Ayuntamiento, sale de nosotros mismos, de los servicios que les prestamos a empresas privadas” y a una que otra dependencia que tiene oficinas en la ciudad.
La policía auxiliar es administrada por Humbertino Huerta Baranda quien fue designado durante el gobierno de Tovar Tavera como administrador de los recursos que ingresan al municipio por concepto de los servicios de seguridad que prestan los elementos.
Constantemente, los pagos que deberían entregarles a la quincena, se los han atrasado “a veces un mes, a veces dos y a veces hasta tres meses nos han retenido los sueldos quién sabe por qué”, argumentó el policía.
Denunció que “nuestro pago siempre se nos está retrasando porque el contador (Huerta Baranda) no le cobra a tiempo a las empresas” a las que el municipio les presta servicios de seguridad.
Las instituciones que tienen alrededor de tres meses sin pagarles sus servicios son la empresa de transportes Estrella de Oro, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y Caminos y Puentes Federales (Capufe).
El lunes los policías auxiliares cancelaron una protesta que pretendían hacer en el homenaje mensual que organiza el Ayuntamiento en el zócalo, para exigir la segunda parte de su aguinaldo. Los inconformes se desistieron con la promesa de que el viernes 13 les pagarían la prestación.

Condiciones de trabajo adversas

La corporación ni siquiera cuenta con un área específica en el Palacio Municipal. Y en el tercer informe de labores del alcalde no se le menciona en el capítulo reservado a la seguridad pública.
El entrevistado aseguró que sólo cuentan con un seguro de vida contra muertes accidentales que ellos mismos tienen que pagarse.
En cuanto a la seguridad médica la mayoría de los policías auxiliares se afiliaron al Seguro Popular durante la más reciente campaña de la Secretaría de Salud (Ssa).
Tomó aire y soltó: “pareciera que somos una corporación privada”, hizo una pausa y enfatizó que “nosotros no le estamos pidiendo nada al alcalde que no nos corresponda. Es más, ni siquiera le estamos pidiendo que nos dé algo de su presupuesto, sólo queremos que nos den lo que le estamos haciendo ganar a esté gobierno”.
“Uno de nuestros compañeros está a punto de perder la pierna, por un accidente que tuvo después que terminó su turno. Están a punto de cortarle la pierna, y nosotros de lo que nos pagan por nuestros servicios pues le estamos dando su sueldo. No tenemos ningún tipo de seguridad médica, es un señor ya grande y su familia depende de él, de su trabajo”, aseguró.

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